Monjes
y monjas benedictinas han escuchado
religiosamente siglo tras siglo las palabras
que encabezan este apartado. Muchas cosas ha
de realizar una comunidad monástica, algunas
muy importantes, pero nada mas importante que
la sagrada liturgia.
El canto de las divinas alabanzas esmalta la
jornada de una monja benedictina, antes de
que amanezca la aurora, ya esta en el coro
cantando salmos, escuchando la lectura de la
Sagrada Escritura o de los Padres de la
Iglesia y Orando. Y entrada ya la noche,
antes de retirarse a descansar, volverá la
comunidad al coro para cantar Completas, así
llamadas porque es la Hora Litúrgica con la
que se completa el día. Al amanecer las
monjas cantan Laudes, cuando el sol declina
Vísperas.