Gracias a Dios hoy en
trabajo es una gozosa
realidad en los monasterios de benedictinas. Vivimos de
nuestro trabajo, que también nos permite abrirnos
generosamente a las necesidades de los demás. La
comunidad tiene un plan laboral, acorde con sus
posibilidades y habilidades, nadie se considera
"jubilada" unas hermanas hacen trabajos
productivos y otras prestan pequeños o grandes servicios
en favor de las otras.
|